El Congreso se encamina a vivir una semana clave en materia social y sanitaria. Mientras el Senado avanzó con el dictamen que declara la emergencia en pediatría, la Cámara de Diputados se prepara para una megasesión en la que la oposición intentará revertir los vetos de Javier Milei, con la emergencia en discapacidad en el centro de la escena.
El Senado y la urgencia pediátrica
En un plenario de comisiones que reunió a Salud, Población y Desarrollo Humano y Presupuesto y Hacienda, senadores de distintos bloques —kirchnerismo, radicales y provinciales— dieron dictamen favorable al proyecto que declara la emergencia en pediatría, ya aprobado por Diputados.
La iniciativa busca garantizar el acceso equitativo y de calidad a los servicios de salud infantil, asegurar el funcionamiento de los hospitales especializados y recomponer los salarios del personal asistencial y no asistencial que trabaja con población pediátrica. El texto incluye a los residentes nacionales y dispone que los aumentos no podrán ser menores a los niveles reales de noviembre de 2023.
Además, exime del pago de Ganancias al personal de salud por actividades críticas, horas extras y guardias, y habilita al Poder Ejecutivo a reasignar partidas y utilizar reservas para contingencias sanitarias.
El debate no estuvo exento de tensión política: mientras el oficialismo libertario cuestionó el carácter “electoralista” de la emergencia, referentes opositores como Martín Lousteau y Guadalupe Tagliaferri advirtieron sobre la gravedad de la situación en hospitales como el Garrahan. “Estamos frente a un Gobierno que prioriza la compra y venta de autos antes que la pediatría”, lanzó Tagliaferri.
La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que la medida implicará un gasto adicional de $65.573 millones en lo que resta del año y más de $133.000 millones si se anualiza.
Con el dictamen ya listo, el proyecto quedará en condiciones de ser votado en el recinto la próxima semana.
La batalla en Diputados: discapacidad en primer plano
Mientras tanto, todas las miradas estarán puestas hoy en la Cámara baja, donde la oposición intentará dar el golpe político más fuerte contra Milei desde que asumió: reunir los dos tercios para insistir con la emergencia en discapacidad, vetada por el Ejecutivo.
La ley había sido aprobada en junio con 149 votos a favor, 71 en contra y 3 abstenciones, alcanzando el número mágico gracias a la ausencia de aliados oficialistas incómodos. Ahora, con un fallo reciente de la Justicia que declaró inconstitucional el veto presidencial y la presión en las calles de organizaciones de familiares y personas con discapacidad, la oposición confía en repetir —y ampliar— esa mayoría.
El gobernador cordobés Martín Llaryora marcó la cancha al respaldar públicamente la ley: “En Córdoba le decimos no al veto. La ley no pone en riesgo el equilibrio fiscal, pero sí la vida de miles de personas”. Otros mandatarios de Provincias Unidas, como Pullaro (Santa Fe) y Torres (Chubut), aún guardan silencio, aunque la votación puede impactar en sus campañas frente a La Libertad Avanza.
El oficialismo, por su parte, advierte sobre el costo fiscal y se aferra al déficit cero como bandera, mientras busca contener fugas en sus propias filas.
Más que una votación
La emergencia en discapacidad no será el único punto caliente de la sesión: también se tratarán los vetos al aumento de jubilaciones, la moratoria previsional y la emergencia en Bahía Blanca. Pero el plato fuerte será la posibilidad inédita de que la oposición consiga los dos tercios para revertir un veto presidencial.
En paralelo, la oposición intentará reactivar la comisión que investigará el criptoescándalo “$LIBRA”, otro frente sensible para el Gobierno en plena campaña electoral.
En definitiva, la política argentina transita horas decisivas: el Senado ya encendió la alarma con la pediatría, y hoy Diputados pondrá a prueba si la oposición puede articular una mayoría capaz de limitar la estrategia de ajuste de Milei.






