El Gobierno nacional sufrió un nuevo revés legislativo este jueves en el Senado. La Libertad Avanza decidió postergar por cuarta vez el tratamiento de la reforma de la Ley de Tierras al no reunir los votos necesarios para aprobar uno de los capítulos más controvertidos del proyecto: la eliminación de las restricciones para que ciudadanos y empresas extranjeras puedan adquirir campos en Argentina.
La presidenta del bloque oficialista, Patricia Bullrich, solicitó que el debate se traslade a la sesión prevista para el próximo 6 de agosto, con el objetivo de ganar tiempo para negociar apoyos y destrabar las diferencias que hoy mantienen frenada la iniciativa.
El principal punto de conflicto es la modificación del régimen vigente, que actualmente limita la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. El proyecto oficial busca flexibilizar esas restricciones y otorgar mayor participación a las provincias en la autorización de las operaciones.
Sin embargo, la propuesta generó resistencia tanto entre bloques aliados como dentro del propio oficialismo. Según trascendió desde el Congreso, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, rechazó la última versión del dictamen elaborado por el Senado, lo que profundizó las diferencias internas.
Uno de los cambios incorporados establecía que cada provincia pudiera dictar su propia normativa sobre la materia. De ese modo, aun cuando la ley nacional eliminara los límites, las jurisdicciones podrían volver a imponer restricciones. Esa alternativa no contó con el aval del Gobierno nacional.
A la falta de consenso interno se sumó la negativa de varios senadores dialoguistas a acompañar la iniciativa. Entre ellos figuran los radicales Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama, además de legisladores provinciales como Alejandra Vigo, José Carambia, Natalia Gadano y Edith Terenzi.
Quórum ajustado y sesión con tensión
El oficialismo logró reunir apenas el quórum mínimo de 37 senadores para habilitar la sesión, gracias al respaldo de legisladores libertarios, radicales, del PRO y de bloques provinciales. Sin embargo, ese número no alcanzaba para garantizar la aprobación del proyecto.
La jornada también estuvo atravesada por las diferencias políticas dentro del oficialismo. Según trascendió, la vicepresidenta Victoria Villarruel cuestionó la conveniencia de realizar la sesión apenas un día después de la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026, en un intercambio de mensajes con Patricia Bullrich que terminó con fuertes recriminaciones personales.
Qué cambia el proyecto
La reforma impulsada por el Gobierno elimina los límites nacionales para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y establece que las provincias deberán intervenir en la autorización de esas operaciones.
El texto mantiene la prohibición para que Estados extranjeros o empresas con participación estatal extranjera adquieran inmuebles rurales, salvo autorización conjunta de la provincia correspondiente y del Poder Ejecutivo nacional. En los inmuebles ubicados en zonas de frontera también se requerirían autorizaciones específicas.
Además de la cuestión vinculada a las tierras rurales, el proyecto incorpora modificaciones en los regímenes de alquileres, expropiaciones y en la Ley de Manejo del Fuego.
Con el nuevo aplazamiento, el oficialismo tendrá hasta agosto para intentar reconstruir los acuerdos políticos necesarios y volver a llevar la iniciativa al recinto.







