SocialesProyección de negocios en el sector de productos con ingredientes ancestrales

Compartir esta noticia
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

En las últimas décadas, la industria y el comercio han comenzado a dar un giro para integrar prácticas ancestrales. Esto se debe a varios factores, pero principalmente a la revalorización de los saberes tradicionales y a la búsqueda de sostenibilidad en un mundo que cada día se ve más amenazado por el impacto que generan distintas actividades.

Este giro se dio en diversos sectores como el de los alimentos y el de la construcción, pasando por la medicina y la moda, entre otros. En algunos casos se trata de las formas de producir y comercializar y en otros está vinculado a las sustancias e ingredientes utilizados en los procesos.

Los casos son variados y diversos. En el ámbito de los alimentos, por ejemplo, hay marcas como Plante Alimentos que apunta a productos sin aditivos. En el ámbito de la moda, firmas como Animana comercializan prendas con fibras 100% naturales. En tanto, en sectores como belleza y medicina, se encuentran marcas como innerx primal que combate la caída del cabello con ingrediente de uso ancestral.

En un mundo moderno en el que los dispositivos digitales parecen generar desconexiones cada vez mayores con la naturaleza y en el que el horizonte de la finitud aparenta acercarse, empresarios y comerciantes han comenzado a pensar otras formas de producción que vuelven a estar vinculadas a la Tierra y al respeto por esta de nuestros ancestros. Pero, ¿qué proyección tienen los negocios vinculados a productos ancestrales y naturales?

El respeto por el medio ambiente

Si bien no existen estadísticas claras, el respeto por el medio ambiente viene siendo una política impulsada por miles de empresas globales que, incluso, hacen de ello una forma de publicitarse. Esto es un termómetro que demuestra el interés del mundo industrial y comercial por apelar a estrategias más amigables con la naturaleza.

La empresa de cosméticos Natura, por ejemplo, lleva adelante un plan de transición climática que busca reducir a cero sus emisiones de carbono en 2030. Además, también hay marcas que utilizan parte de sus ganancias para apoyar causas medioambientales. Una de estas es la firma de ropa sostenible canadiense Ten Tree que decidió plantar diez árboles por cada pieza vendida.

Estas actitudes empresariales están vinculadas a preocupaciones de la sociedad en su conjunto y demandas de los propios consumidores. Encuestas hechas en los últimos años revelan que, a nivel global, un 95% de la gente cree que las empresas tienen responsabilidad en cuidado del ambiente; mientras que en Argentina un 61% entiende que las firmas deben liderar ese cuidado y el de la comunidad.

O sea, el giro hacia una visión más ambiental no es algo que las empresas hacen aisladamente, sino que responde a un interés general de la sociedad e incluso a políticas impulsadas por diversos países. En este marco, por ejemplo, nació el Acuerdo de París de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, firmado en 2016, que apunta a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los saberes que renacen

Además del respeto por el medioambiente, muchos saberes ancestrales están siendo rescatados en la actualidad por empresarios y emprendedores debido a sus resultados: telas y tejidos resistentes, sustancias curativas o alimentos ricos extremadamente saludables, entre otros. Ese, por ejemplo, es el caso de la agroecología, una forma de producir que ayuda a mejorar la conservación de los suelos.

Los productos agroecológicos y orgánicos vienen ganado adeptos en el mercado y esto hace que cada vez más productores y empresarios se animen a ir por ese lado. En 2019, una encuesta nacional realizada por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y la consultora Voices! señaló que el 46% de los consultados había consumido productos orgánicos en ese último año y que el 73% prefería los alimentos frescos, orgánicos o poco procesados por sobre otros; toda una declaración de los usuarios al mercado.

En este marco, según publicó Fortune Business Insights (un sitio especializado en investigación de mercado), el mercado mundial de alimentos orgánicos alcanzó los USD 224,71 mil millones durante el año pasado y se prevé que crezca a USD 253,56 mil millones en 2026 y a USD673.31 mil millones llegado el 2034.

El mercado de los alimentos orgánicos tuvo un aumento significativo a partir de la pandemia de Covid-19 y una nueva conciencia de los consumidores sobre la salud y la nutrición. Durante 2025, el mercado de alimentos orgánicos fue dominado por Europa con una cuota del 13,08% en el mercado, mientras que se prevé que crezca abruptamente en Estados Unidos con un valor estimado USD 185,47 mil millones para el año 2032.

Por otro lado, en el ámbito de la ropa también hubo en el último tiempo un giro hacia lo natural y una vuelta al uso de telas y técnicas ancestrales. Un claro ejemplo de esta vuelta es el proyecto nacional Alkimia Textil Ancestral, una marca que se enfoca en la creación de prendas sostenibles confeccionadas con tejidos naturales y pigmentados con saberes ancestrales del norte argentino. Este tipo de emprendimientos suelen tener comercialmente el valor extra de responder a una identidad cultural y geográfica particular.

En el mundo de la belleza y el cuidado, se destacan preparados como los de innerx primal, un suplemento dietario que fue diseñado para fortalecer el cabello y reducir su caída. Este producto contiene ingredientes naturales como el extracto de cola de caballo, una sustancia vegetal que ya se usaba en la antigüedad con fines medicinales. Asimismo, contiene extracto de mijo, un cereal que comenzó a cultivarse hace miles de años atrás en China y que tiene bastas propiedades para fortalecer y prevenir la caída del pelo.

El caso de innerx primal no es aislado. Los consumidores vienen optando cada día más por terapias y medicamentos basados en plantas. De hecho, se estima que el mercado de productos medicinales de hierbas llegará a los USD 263.84 mil millones en este 2026 y crecerá a USD 396.07 mil millones para 2031.

La vuelta a la tierra y un futuro prometedor

La preocupación por el medioambiente y la salud parecen haber calado hondo en la sociedad en los últimos años, algo que desencadenó en la popularización de prácticas ecológicas y criterios a la hora de elegir la composición de los productos que se consumen.

El consumo, la producción, las políticas empresariales y el impacto ambiental son temas que van de la mano. En este sentido, la creciente elección de los usuarios de alimentos naturales o productos hechos con materiales orgánicos generaron cambios en los procesos de producción y las visiones de las empresas, y viceversa.

En la actualidad, muchas personas no solo buscan productos naturales, sino también aquellos que están vinculados a la producción autóctona y estacional, especialmente en el caso de las frutas y las verduras. En los próximos años, se espera que la demanda de los consumidores continúe ese giro hacia lo natural y ancestral. Ahora, solo queda ver cuál será el verdadero impacto a nivel planetario y si el mercado logra adaptarse y responder.

https://www.venado24.com.ar/archivos24/uploads/2019/07/ESTEVEZ-BANNER-WEB-OKEY.gif