En un movimiento que reconfigura el mapa del supermercadismo argentino, la cadena La Anónima concretó un acuerdo estratégico con Grupo Libertad para la compra de doce hipermercados, un centro logístico y la incorporación de más de 1.600 trabajadores. La operación marca un salto clave en la expansión territorial de la firma patagónica, que ahora desembarcará en plazas donde su presencia era limitada o directamente inexistente, como Rosario.
La adquisición incluye sucursales en distintas provincias: cuatro en Córdoba, dos en Tucumán y otras ubicadas en Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero. De esta manera, la compañía busca consolidarse como el principal operador supermercadista del interior del país, ampliando su red hacia el centro y norte argentino.
El acuerdo también contempla la transferencia del personal de los establecimientos adquiridos, garantizando la continuidad laboral durante el proceso de transición. Según informaron ambas empresas, la integración se realizará de forma progresiva en los próximos meses, sin afectar la atención a los clientes.

Federico Braun, presidente de La Anónima, destacó el alcance de la operación: “Este acuerdo nos abre una oportunidad única de crecimiento en regiones donde casi no teníamos presencia, permitiéndonos llegar a nuevos clientes y comunidades”.
Por su parte, Carlos Calleja, vicepresidente de Grupo Libertad, señaló que la firma vendedora concentrará su estrategia en el desarrollo de centros comerciales Paseo Libertad, reforzando su perfil como operador inmobiliario.
Con esta incorporación, La Anónima alcanzará un total de 171 sucursales distribuidas en 91 ciudades, consolidando su posicionamiento en el interior del país. La empresa, con más de un siglo de trayectoria, ha construido históricamente su fortaleza en ciudades intermedias y regiones alejadas de los grandes centros urbanos.
En ese contexto, su llegada a Rosario representa un paso significativo hacia mercados más competitivos y densamente poblados, en una estrategia que combina crecimiento geográfico con diversificación de plazas.
Cabe recordar que la cadena ya cuenta con presencia en el sur santafesino, con una sucursal en Venado Tuerto, lo que le otorga un punto de apoyo regional para proyectar su expansión en esta zona clave de la provincia.
Mientras tanto, Grupo Libertad profundizará su reconversión hacia el negocio inmobiliario comercial. Actualmente, administra 14 centros comerciales en el país, donde operan más de 1.300 locales, apostando a un modelo que integra consumo, servicios y entretenimiento.
La operación, según destacaron ambas compañías, responde a una visión compartida de desarrollo del comercio en Argentina, con foco en el fortalecimiento de economías regionales y la generación de nuevas oportunidades para proveedores, trabajadores y comunidades locales.







