Mientras el país observa absorto la bizarra y grotesca novela delincuencial k de José López –que incluyó a un innecesario despliegue de fuerzas de elite en la deshabitada casa de fin de semana del ex brazo derecho de De Vido- ayer Cámara de Diputados aprobó y giró al Senado el megaproyecto impulsado por el Gobierno, que promueve el blanqueo de capitales y el pago a los jubilados con 162 votos a favor, 76 en contra y 3 abstenciones.
Pero eso no fue todo, el bloque oficialista consiguió ayer que el Senado diera una amplia aprobación a los pliegos para la Corte Suprema de Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, los jueces que en diciembre el presidente intentó introducir por decreto en el principal tribunal de justicia del país. Las nominaciones, que cuentan con el aval previo del presidente del Supremo, Ricardo Lorenzetti, obtuvieron ayer un aplastante apoyo del Senado y se convertirán, una vez que Mauricio Macri retorne al país y firme el decreto de designación, en nuevos jueces de la Corte Suprema de Justicia. La Corte volverá así a estar integrada por los cinco miembros que establece la ley.
Sobre un total de 70 senadores presentes, Rosatti obtuvo 60 votos a favor y 10 en contra. Rosenkrantz, por su parte, fue apoyado por 58 legisladores y rechazado por 12. Se requerían 47 votos afirmativos para alcanzar los dos tercios de los presentes que exige la Constitución. Fue clave para ello el aval de la ex espada legislativa k en el senado, Miguel Ángel Pichetto.
El oficialismo tiene todo sólo 15 legisladores en el Senado, pero el pragmatismo de Pichetto y otros legisladores ex K hicieron del resultado de la votación un duro revés para la ex presidenta Cristina Kirchner y sus seguidores en la Cámara alta, sector que intentó por todos los medios el fracaso de la votación y que quedó en franca minoría y muy golpeado en la puja que mantiene con la conducción del bloque del FPV, que preside el rionegrino Miguel Ángel Pichetto.
En Diputados
Por otra parte, para hacer avanzar el blanqueo y el pago a jubilados en diputados,
El oficialismo contó con la ayuda del Frente Renovador de Sergio Massa y del bloque Justicialista encabezado por el ex kirchnerista Diego Bossio.
La sesión especial convocada para tratar la llamada ley de Reparación Histórica para Jubilados y Pensionados y de Blanqueo de Capitales duró más de doce horas. El titular de la Cámara, Emilio Monzó (PRO), dio inició al debate a las 11.15 con 130 diputados en el recinto del oficialismo y bloques opositores, excepto el Frente para la Victoria-PJ (FPV-PJ), que ingresó cuando ya había quórum.
El resultado confirmó las cuentas que tenía el Gobierno en mente antes de la sesión, ya que auguraba un piso de no menos de 160 votos positivos a la iniciativa. Con disidencias en la votación en particular, sectores del FPV acompañaron el proyecto. Al acompañamiento de la iniciativa también se sumaron el massismo, el bloque Justicialista, el Frente Amplio Progresista (FAP) -que rechazó el capítulo referido al blanqueo-, y los bloques Juntos por Argentina, de Darío Giustozzi, y Compromiso Federal, que responden a los Rodríguez Saá.






