En el marco del 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el gobierno de Javier Milei volvió a reafirmar su postura revisionista sobre el terrorismo de Estado al difundir un video titulado “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia completa”. La pieza, presentada como un aporte a una supuesta “historia integral”, reaviva una narrativa cuestionada por organismos de derechos humanos por su carácter negacionista.
El material audiovisual, adelantado en redes sociales y luego difundido oficialmente, insiste en equiparar la violencia ejercida desde el Estado con la de las organizaciones guerrilleras de los años ’70, una postura que contradice el consenso histórico, jurídico y académico construido en torno a los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
Bajo el lema “Las víctimas que quisieron esconder”, el video plantea que desde 2003 se habría impulsado una “visión sesgada y revanchista” de la historia reciente, a la que califica como un “experimento narrativo”. En ese marco, sostiene que el actual gobierno busca “dar vuelta la página” y ofrecer una “verdad completa”, concepto que ya ha sido utilizado por sectores que relativizan el carácter sistemático del terrorismo de Estado.
La pieza incluye el testimonio de Miriam Fernández, nieta recuperada por Abuelas de Plaza de Mayo -identificada como la número 127-, quien mantiene un conflicto judicial con la organización. En su intervención, plantea la necesidad de “conciliar una historia completa” y propone “dejar el pasado en paz”, en línea con el enfoque promovido por el Gobierno.
También aparece Raúl Larrabure, hijo del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado en 1974 por el ERP. Su testimonio describe las condiciones del cautiverio de su padre y cuestiona los procesos judiciales vinculados a los delitos de lesa humanidad, a los que califica como parte de “una historia falaz”.
Ambos testimonios fueron registrados en el Salón Blanco de la Casa Rosada y utilizados como eje de un relato que busca poner en pie de igualdad hechos de distinta naturaleza: por un lado, el accionar de organizaciones armadas; por otro, el despliegue de un plan sistemático de represión ilegal llevado adelante desde el aparato estatal, con miles de desaparecidos, centros clandestinos de detención y apropiación de menores.
En este contexto, la difusión del video no aparece como un hecho aislado, sino como parte de una estrategia discursiva más amplia del oficialismo que, en fechas simbólicas como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, vuelve a tensionar el consenso democrático construido en torno a la memoria, la verdad y la justicia.
Lejos de saldar el debate, la iniciativa reabre una discusión profunda sobre los límites del revisionismo histórico y el lugar del Estado en la construcción de memoria colectiva en la Argentina contemporánea.







