// trump

Colusión con Rusia: se cierra en el círculo sobre Trump y puede haber conmoción en el sistema político de EE.UU

América

La investigación de la trama rusa se aproxima cada vez más a Donald Trump luego de impactar cada vez más cerca de las orillas del Despacho Oval. El fiscal especial encargado del caso que podría poner en jaque la legitimidad y legalidad de la actual gobierno, Robert Mueller, un duro con fama de incorruptible, estudia la posibilidad de interrogar al propio presidente de Estados Unidos, después de que varios testimonios involucraran a su yerno –y funcionario de confianza– Jared Kushner y a su hijo mayor, Donald Jr.

Así lo confirma la información publicada este lunes por The Washington Post, uno de los medios más críticos con la administración Trump, pero también uno de los más rigurosos y prestigiosos del país. El diario responsable de la investigación del caso Watergate cita fuentes anónimas cercanas al mandatario, que afirman que Mueller se reunió en diciembre con abogados de Trump para tratar las posibles condiciones de una entrevista al presidente en el marco de las pesquisas sobre la conexión rusa.

El fiscal trata de esclarecer si hubo o no colusión entre Moscú y el equipo de campaña de Trump para perjudicar a Hillary Clinton e impulsar al empresario republicano a la victoria en la campaña de 2016. Mueller, un fiscal muy respetado por sus pares y la clase política fue víctima de las diatribas del esperpéntico Trump cada vez que la investigación se acercaba a su círculo más cercano.

“Esto [la investigación] está avanzando más rápido de lo que nadie piensa”, afirma una de las personas próximas a Trump, según cita el Post. El interrogatorio de Mueller a Trump podría tener lugar en las próximas semanas. Los abogados del presidente y el fiscal especial estarían planeando una nueva cita para fijar con precisión las condiciones. Los asesores legales de Trump esperan que Mueller les dé una idea clara del tipo de preguntas que le harían y tienen como meta principal lograr que el interrogatorio se realice a través de un cuestionario por escrito y no en persona, cara a cara.

Una de las cuestiones clave que Mueller trataría de dilucidar es si Donald Trump ha utilizado sus poderes presidenciales para obstaculizar las pesquisas sobre la trama rusa. En mayo el presidente fulminó al director del FBI, James Comey, que investigaba sus vínculos con Rusia.

Hasta ahora el paso más sustancial que ha dado Mueller ha sido lograr que Michael Flynn, exconsejero de Seguridad Nacional de Trump, haya aceptado colaborar con el caso, aceptando los cargos de falso testimonio por haber mentido al FBI sobre sus conversaciones con el anterior embajador ruso y admitiendo que el entorno de Trump le pidió que contactase con Rusia.

Otro exasesor de Trump, George Papadopoulos, se ha declarado culpable de mentir sobre los vínculos de la campaña del republicano con Moscú y de entorpecer las indagaciones del FBI. El exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort, y su socio Richard Gates, están imputados pero se han declarado inocentes.

Trump, mientras tanto, se muestra tranquilo ante la investigación. El sábado en la casa de retiro presidencial de Camp David afirmó: “No ha habido colusión, no ha habido ningún crimen y en teoría todo el mundo me dice que yo no estoy bajo investigación”. El mandatario dijo que su gobierno está siendo “muy abierto” con respecto a las indagaciones sobre la trama rusa. Según The Washington Post, a diferencia de sus abogados, Trump estaría de acuerdo en tener un cara a cara con Mueller.

 

Comentá esta nota!

comentarios

También te puede interesar:

Back to Top